Las fincas que crían peces para consumo humano están aumentando, pero sus métodos amenazan la continuación de la disponibilidad de peces en un futuro y podrían alterar el sistema ecológico.
Los expertos en el ambiente y la piscicultura están preocupados de que los métodos actuales no son sostenible para muchas especies debido a que requerirían capturar más peces pequeños para alimentar a los grandes. Esto podria afectar a las poblaciones de peces silvestres.
Para solucionar este problema los investigadores en el Institute of Marine and Environmental Technology (Instituto de la Marina y la tecnología medioambiental) en Baltimore han desarrollado una dieta vegetariana para tres populares peces de agua saladas. Estos son: el striped bass (especie de róbalo), el cobia y el besugo Mediterráneo. Los investigadores aseguran que a través del gusto no se puede diferenciar el sabor entre los peces criados con la dieta vegetariana y los criados con comida de pescado.
Las dos dietas de los peces contenían aceite de pescado, por lo que tampoco estaban totalmente libres de peces. Los investigadores también alimentaron
a los peces con una dieta vegetariana compuesta de harina de trigo, maíz, soja y algas que sustituyeron el aceite.
Por primera vez este año la acuicultura representó más de la mitad del consumo mundial de mariscos. De acuerdo a la organización de las Naciones Unidas para la agricultura y la alimentación más de un cuarto de todos los peces capturados en 2008 fueron usados principalmente como comida de pescados y aceite de pescado para las granjas.
Gran parte de la comida de pescados y el aceite de pescado que alimenta a los peces cultivados en la actualidad están hechos de pequeños peces como las lubinas, un pez que se alimenta de algas y desempeña un papel ecológico importante en la salud de las vías navegables, como la Bahía de Chesapeake en Estados Unidos.
La lubina no sólo ayuda a limpiar el agua pero proporciona alimentos para las especies mayores. Los reguladores de la pesca votaron este año para reducir en más de un tercio la cosecha de lubinas en la costa este para así proteger a la población.
Las lubinas también se procesan en cápsulas de aceite de pescado ricos en ácidos grasos omega-3 que son populares entre los consumidores por sus beneficios para la salud.
La comida de algas en la cocina vegetariana también proporciona esos aceites saludables.

