Kombucha: elaboración, características y beneficios para la salud

 Kombucha es una bebida fermentada con propiedades medicinales excepcionales que es consumida por muchas personas para mantener su salud e incrementar la sensación de bienestar. Este brebaje también puede ayudar en el tratamiento de diversas dolencias, tales como artritis, fibromialgia, psoriasis y migraña.

¿Qué es la kombucha?

La kombucha es una bebida probiótica, originaria de China, que se obtiene a partir de la fermentación de té endulzado gracias a la actividad de ciertos hongos y bacterias. Este conjunto de microorganismos recibe el nombre de SCOBY (Symbiotic Colony of Bacteria and Yeast).

Se puede describir su sabor como ácido, refrescante y efervescente, pero depende mucho del tipo de té elegido. Los tés que suelen utilizarse como base de esta bebida tan especial son el té negro, el té rojo, el té verde, el té oolong (o azul) y el té blanco, y cada uno le confiere atributos organolépticos diferentes. Por ejemplo, la kombucha elaborada con té negro tiene un color oscuro y un intenso gusto afrutado, mientras que la que se prepara con té

verde es mucho menos intensa.

Kombucha embotelladaKombucha embotellada

¿Cómo se elabora la Kombucha?

La elaboración de la kombucha se inicia a partir de un té azucarado que sirve como medio de desarrollo de bacterias y hongos (SCOBY). Los microorganismos se alimentan de la infusión endulzada y, en el proceso de fermentación, la convierten en alcohol etílico, ácidos orgánicos, gas carbónico (responsable de la efervescencia), enzimas y vitaminas. Por eso esta bebida es saludable, ya que el azúcar que se emplea al inicio no está presente en el resultado final.

Los ingredientes básicos y utensilios necesarios para elaborar la kombucha son:

  • Hongo madre o SCOBY: es el conjunto de bacterias y hongos (levaduras). Las cepas pueden variar, pero algunas de las más utilizadas son: Acetobacter xylinoides, Saccharomycodes ludwigii, Saccharomyces cerevisiae, Saccharomycodes apiculatus, Zygosaccharomyces kombuchaensis, Acetobacter ketogenum, Gluconacetobacter kombuchae, entre otras.
  • Líquido iniciador de cultivo: es una taza de té de kombucha de una partida anterior. Si es la primera vez que se prepara este brebaje, se puede conseguir este líquido en las mismas tiendas o herbolarios que venden el SCOBY.
  • Té: se pueden utilizar distintos tipos y formas de presentación (en polvo, en saquitos, en hebras).
  • Azúcar: puede ser azúcar blanca o azúcar morena orgánica (sin refinar).
  • Agua filtrada o mineral.

El proceso de elaboración es muy sencillo, pero requiere de meticulosidad y paciencia:

  1. Poner 1 ½ litro de agua en una olla y llevar a ebullición.
  2. Cuando comience a hervir el agua, agregar ½ taza de azúcar blanca o morena. Revolver bien para que el azúcar se disuelva y dejar que hierva durante 30 segundos.
  3. Apagar el fuego y añadir 4 saquitos de té o 4 cucharaditas de té en hebras (utilizar infusor) al agua azucarada. Dejar reposar durante 30 minutos.
  4. Retirar los saquitos o el infusor con las hebras de té.
  5. Colocar una tela sobre la olla y dejar enfriar a temperatura ambiente. Cuando la infusión está fría, debe ser colocada en una jarra o en un frasco de vidrio, perfectamente higienizados. No se deben emplear recipientes de plástico o de metal.
  6. Agregar el líquido iniciador y el SCOBY. Luego, se debe cubrir la jarra (o frasco) con una tela y fijarla con una banda elástica para que no se mueva.
  7. Dejar fermentar durante 7 a 20 días, en un lugar fresco y aireado. ¡No en la heladera!
  8. Cuando ya ha fermentado y tiene un sabor agradable, se debe remover el hongo que se forma en la superficie y traspasarlo a otro recipiente con un poco de líquido ya que se utilizará en la elaboración de la próxima partida de kombucha.
  9. ¡La kombucha ya está lista! Tiene que ser colocada en botellas de vidrio y, ahora sí, conservada en el refrigerador.

Se le pueden agregar frutas, hierbas (como la menta o el romero), jengibre, canela, leche de coco, entre otras opciones, para obtener diferentes sabores.

Kombucha con frutasKombucha con frutas

¿Cuáles son los mayores beneficios para la salud que aporta la kombucha?

  • Tiene muy poco alcohol, entre 0,5 y 1%, por lo que no es considerada una bebida alcohólica.
  • La concentración final de azúcar es muy reducida, por lo cual es una bebida muy saludable. Además, aporta vitaminas del complejo B (B1, B2, B3, B6 y B12), vitamina C, ácido fólico y enzimas.
  • Es un poderoso desintoxicante, en gran parte gracias a las enzimas presentes que evitan la sobrecarga hepática y pancreática. El ácido glucurónico contribuye a eliminar las sustancias dañinas mediante la orina.
  • Previene y trata la constipación, debido a que los ácidos orgánicos que contiene actúan como estimulantes intestinales y favorecen la evacuación, sin llegar a provocar diarrea.
  • Al ser una bebida probiótica, que posee microorganismos vivos, regula la función intestinal. También ayuda a combatir la infección por Cándida.
  • Ofrece una protección antioxidante que retrasa el envejecimiento y previene el desarrollo de ciertas enfermedades, entre ellas el cáncer y las enfermedades cardiovasculares. Los antioxidantes protegen a las células de la oxidación causada por los radicales libres.
  • Fortalece el sistema inmunológico y tiene propiedades antimicrobianas.
  • Alivia el dolor articular y es eficaz en el tratamiento de la artritis. Esto se debe a la presencia de glucosaminas que estimulan la síntesis de ácido hialurónico que lubrica las articulaciones.
  • Mejora el estado de ánimo, combate la depresión y aumenta la concentración.
  • Brinda una sensación generalizada de bienestar y actúa como un revitalizante.
  • Mejora la apariencia de la piel en casos de manchas, acné, psoriasis o eczemas.

¿Tiene contraindicaciones?

La kombucha no es recomendable en las siguientes situaciones y etapas de la vida:

  • Embarazo
  • Lactancia
  • Niños menores de 10 años
  • Personas con problemas de coagulación
  • Individuos con enfermedades cardíacas
  • Personas con enfermedades hepáticas o renales

También se debe suspender su consumo si se presentan vómitos, reacciones alérgicas, molestias estomacales, hinchazón o náuseas.

Las personas que padecen patologías crónicas deben consultar a su médico antes de comenzar a incluir la kombucha en su alimentación.

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