La salsa de soja

salsa soya pixabay_opt

 

La salsa de soja es uno de los condimentos más antiguos del mundo y tiene su origen en China. Cuando el budismo se propagó por el Lejano Oriente, el vegetarianismo se extendió con él, lo que llevó a que se buscaran sustitutos vegetales para los antiguos condimentos que contenían carne.

Uno de estos sustitutos era una pasta salada y fermentada de granos de soja, precursora de la salsa de soja moderna. Con el tiempo su uso se propagó a otros países asiáticos, como Japón, Filipinas, Malasia, Indonesia, etc.,y se convirtió en un condimento central en las cocinas de estos países.

Con el proceso de globalización, la salsa de soja puede ser encontrada en los comercios, hogares y cocinas de todo el mundo, tanto en Oriente como en Occidente.

Uso de la salsa de soja

La salsa de soja es ideal para acompañar tanto platos orientales como occidentales ya sean verduras, arroz o sopas. Las ensaladas toman un sabor delicioso cuando las adereza con unas gotas de salsa de soja. Su sabor también es ideal para marinar el tofu.

Cómo se crea

Esta salsa se elabora tradicionalmente en ollas de barro mediante la fermentación de granos de soja con trigo tostado partido, que se acomodan en bloques y se sumergen y sacan varias veces en un caldo frío de agua y sal. El proceso dura cerca de un año. En ocasiones se le agregan hongos secos como los champiñones.

Hay dos tipos de salsa de soja, la llamada «shengchou» que es más ligera y se usa para acompañar las ensaladas y la llamada «laochou» que es más oscura, más salada y se usa más para marinar el tofu.  Si usted padece de alta presión lea la etiqueta. La salsa de soja tiene un alto nivel de sodio, pero viene una cuyo contenido es bajo en sodio.

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