¿Las etiquetas orgánicas le confieren a los alimentos un “halo saludable”?

Las etiquetas orgánicas

Etiquetas orgánicas Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Cornell demostró que el sello ecológico en los alimentos hace que las personas los perciban como más saludables desde el punto de vista nutricional.

¿Por qué se realizó el estudio?

A raíz del crecimiento agigantado del sector alimentario orgánico, los investigadores comenzaron a preguntarse acerca de los motivos de esta expansión. ¿Cada vez más personas quieren llevar a su mesa alimentos libres de agroquímicos por los riesgos para la salud? ¿O se consumen los alimentos orgánicos porque se cree que tienen mayor calidad nutricional? Una vez más, la desinformación y el marketing confunden a los consumidores…

¿En qué consistió el estudio?

Los investigadores de Cornell invitaron a 144 personas que se encontraban en un centro comercial a participar de una degustación de productos orgánicos y de sus versiones originales o “corrientes”. Los productos a evaluar fueron galletas dulces de chocolate, patatas fritas y yogur. Se les pidió que valoraran su sabor y que estimaran las calorías y grasas de los diversos productos, orgánicos y no orgánicos. También se les preguntó a los voluntarios cuánto estarían dispuestos a pagar por una porción de cada alimento. Sin embargo, en realidad no había nada para comparar porque todos eran productos orgánicos e iguales en su composición, solo que unos tenían la etiqueta orgánica (ecológico) y los otros la etiqueta convencional.

¿Cuáles fueron los resultados del experimento?

Las etiquetas orgánicasLos participantes estimaron que las galletas de chocolate, el yogur y las patatas fritas orgánicas tenían menos calorías y menos grasas que los supuestos alimentos “corrientes”. Calcularon que los alimentos orgánicos eran al menos un 20% más bajos en calorías que los productos convencionales, e incluso dijeron que su sabor se sentía menos graso. También le atribuyeron a los alimentos orgánicos una mayor cantidad de fibra.

La diferencia estuvo en que calificaron a las galletas y a las patatas fritas orgánicas como más nutritivas que las “convencionales”, pero no así al yogur. En cuanto al sabor, los participantes consideraron que el yogur y las patatas fritas ecológicas eran más apetitosos, mientras que valoraron a las galletas “originales” como más apetitosas.

¿Quiénes fueron los participantes menos susceptibles al engaño?

Se comprobó que las personas más amigables con el medioambiente, que lo protegían activamente, compraban comida ecológica y leían las etiquetas nutricionales, brindaron percepciones menos sesgadas por la concepción de que un alimento orgánico es más saludable nutricionalmente.

¿Cuáles son las conclusiones de este estudio?

Las etiquetas orgánicasLos autores creen que el yogur orgánico fue considerado de una calidad similar al “convencional” porque las personas creen que ya de por sí es un alimento saludable, entonces no se manifestó este “halo engañoso”. Por el contrario, dado que las galletas de chocolate y las patatas fritas son considerados alimentos poco saludables, al tener la etiqueta de “orgánicos” cambió la percepción de los participantes en relación a su composición nutricional.

Estos datos no solo manifiestan cómo la falta de información o los conceptos erróneos modifican las creencias y las elecciones alimentarias, sino que también preocupan debido a que las personas se exceden en las porciones de los alimentos ecológicos o saludables porque consideran que tienen muy pocas calorías y grasas y, en realidad, terminan cometiendo más excesos calóricos que si consumieran alimentos convencionales. Un alimento orgánico es aquel que ha sido cultivado o producido sin utilizar agroquímicos y otros productos sintéticos (pesticidas, fertilizantes, fungicidas, herbicidas), pero esto no implica una modificación en su contenido de calorías y/o de grasas.

Para concluir, nos preguntamos… ¿Las personas compran cada vez más alimentos orgánicos para evitar los agroquímicos que dañan a la salud y al medio ambiente? ¿O los compran porque creen que tienen menos calorías? ¿Las creencias erróneas de los consumidores se deben a falta de información o a una estrategia de marketing para aumentar las ventas?

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